
Demasiado tarde me di cuenta de que era mi diluvio, pero no mi barca. Me había prometido todo lo que se promete entre las sábanas recién desechas, y nunca se me ocurrió que me lo repitiera haciendo la compra, o cortando tomates para la ensalada, por eso cuando yo creí que había llegado la hora de las consolidaciones, retrocedió kilómetros , contradijo todo lo acordado y desapareció con un portazo. Pero él sabe que los puntos finales los pongo yo, así que mañana iré al parque donde juega el niño que está en su cartera, y con mi ensayada sonrisa celestial, le cogeré de la mano y le diré; "tu mamá me ha pedido que venga a recogerte”
14 comentarios:
Cruel venganza la de secuestrar al niño...no sé si me gusta este relato.Que culpa tiene el angelito de que su padre sea un cabrón y la protagonista sea una estúpida.
José María
Joder Carmen, lo he tenido que leer otra vez despacito para reafirmarme en lo que querías decir; y es que tu imaginación cruenta no conoce límites.
Un saludo.
Me ha costado comprender lo querías decir, pero una vez comprendido no puedo hacer otra cosa que decirte que tu prodigiosa imaginación ha dado como resultado un muy original relato o microrrelato. Es cierto que la venganza adopta una forma cruel, pero así son todas las venganzas.
Felicidades Carmen, me parece genial tu forma de describir esa obsesión.
Loli.
Magistral!!!!!! Derroche de imaginación y un final atronador. Microrrelato que dice muchísismo en tan pocas palabras. Un beso
Pues yo entendí otra cosa.
El niño que guarda en su cartera ese hombre no es otro que él mismo de pequeño y dado su comportamiento infantil y fantasioso de prometer entre sábanas y no cumplir en la cotidiano, ella le ve como lo que es, como un niño pequeño y le trata como tal yendo a recogerle al parque.
De ese modo también se venga tratándole a la altura de las circunstancias....no?
Esta es mi Carmen!
Te prometo que voy en serio contigo...
Me ha gustado mucho.
Vengo del blog de genialsiempre, genial tu idea de que publique nuevamente su poema, me ha gustado.
El niño, pobrecito, ¿se irá con la amiga de mami?, según los años que tenga, supongo.
Aunque los niños son fáciles de engañar, y más con un padre así.
Un besote de
Demofila.
Carmen...me dejas muerta.....
que dolor entre sábanas....
que amores desamorados.....
que venganzas tan sabrosas....
que crueldad inoportuna....
que inocencia fotográfica....
que final.....
nunca imaginé que lo encontraría en una cartera.....
bárbaro son tus microrelatos¡¡¡¡
besos
Raúl le apretó la mano con docilidad y caminaron juntos. La joven sintió su mirada frágil en la brisa que abatía las hojas en las copas de los árboles. En silencio subieron al coche. Sentado detrás, con el cinturón de seguridad abrochado, el niño sacó su cartera, miró la fotografía de su padre y aplastó ligeramente la nariz en la ventanilla trasera. El cielo estaba ciego de nubes, en un cálido anticipo de la lluvia de otoño en agosto. Luego Raúl entornó la mirada hacia el cuello desnudo de la conductora y pensó con vergüenza: "papá, me encanta que mamá envíe a tu novia a recogerme".
Ya nadie cree en el altruismo...
un placer leerte y encontrarte.
Un caballero q retrocede después del sexo O.o, sorpresa, sorpresa, jajaja. Pero qué requetebién expresado. Lo haces divinamente y por eso he querido darte una cosita, la tienes en mi blog, ve a buscarla cuando quieras.
Un besito fuerte
gran relato... con un inteligente giro final...
cruel protagonista...
pero me pone enormemente triste... la naturaleza humana es terrible...
Jajajajaja...me río porque tu novio, por si acaso, te afirma que va en serio contigo, jijijiji, buenísimo, Carmen, estoy disfrutando de lo lindo leyendo relatos pendientes.
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