
Mientras hacía sus maletas, busqué en el cajón del mueble de la tele, donde guardo todos los manuales, las instrucciones para olvidar que un día, no mucho tiempo atrás, guardé segura de que no volvería a necesitarlas. Todavía en la primera página guardaba seca una flor, ya no olía, y en la segunda el título: “Manual de instrucciones para el olvido”. Con el librillo entre las manos para que no se cerrara, me asomé al rellano de la escalera y dirigiendo la voz a un punto indefinido por encima de mí, pregunté: “¿Luis, estás seguro de que no vas a volver?”
“Más que nunca" -me dijo.
Sin duda esta vez lo decía en serio. Me serví una copa, me acomodé en el sofá y seguí leyendo.
15 comentarios:
* Oprima el botón rojo [si, ese que dice: OPRIMASE SOLO EN CASO DE EMERGENCIA.]
* Encapsule el tiempo y camine sobre el.
* Deje de mirar atrás.
* Borre cualquier sonido, olor, color, textura...
* Respire la soledad solo 3 veces.
* Mire dentro de usted. Y diga si a valido la pena.
Por favor, mándame un ejemplar!!!, siempre es bueno tenerlo a mano, aunque sea una fotocopia, porfa....
José María
Vaya chistera que tienes. Tus personajes navegan siempre por un mar de soledad y tristeza.
Muy bueno.
Ese manual es una joya, no lo pierdas, aunque procura usarlo sólo cuando sea imprescindible, o sea, lo menos posible.
No sé de dónde sacas tanta imaginación.
Besitos.
¿Qué díce el manual en el supuesto de que Luis volviese como aquel padre que regresó cinco días más tarde, con barba de cinco días?
Un día dijo Neruda...." Queda prohibido tener miedo a tus recuerdos"...
Tira ese manual y disfruta de ellos, seguro que el tiempo te enseñará a compartirlos...
besos
buen relato, útil libro, pero también sabio neruda
¿somos sólo recuerdos?
No creo que seamos sólo recuerdos David, pero si lo pensamos detenidamete toda nuestra vida se recuerda en un instante, sin embargo hay momentos momentos que nos persiguen por mucho que queramos rechazarlos, por eso ese manual del que habla Carmen deberíamos tenerlo a mano siempre.
Por cierto Carmen, que me he desviado, que el comentario era para ti. Tu relato original como siempre, tienes un estilo propio, incluso creo atreverme a afirmar que de no saber quien lo había escrito lo hubiera identificado contigo. De nuevo mi enhorabuena.
Loli.
Ea, ya he repetido palabras, que me caigo de sueño.
Loli.
Estoy totalmente de acuerdo con María Dolores, que quiebro más original, que forma de ironizar... consigues que un instante dramático se convierta en una obra de arte sarcástico.
¡¡Atención, atención, cuidaito con las meinatas, últimamente están inconmensurables!!
Desde Medina Sidonia, un joven paisano tuyo, se emociona doblemente. Al leer esta maravilla de relatito (genial y perfecto) y al saber que en mi pueblo no es mierda todo lo que reluce, y que existe, en los márgenes, un rinconcito de aire fresco. Me emociona descubrirte y leerte. Muchas gracias.
Hola, Carmen, acabo de conocer tu blog y me encanta.Sobre todo la presentación que haces. Yo también me quiero bajar.
Te felicito. Saludos desde El Puerto.
Y entonces, entre frases leidas, ella musitó...-No se te olvide comprar tabaco.
Y él se fue a comprar tabaco para nunca volver...
jijijijij
Me has dado en el centro Carmen...
Que gusto haber llegado hasta aqui!
saludos.
Carmen, sigue adelante con tu manual o sin él que escribes con un estilo propio y es muy bueno.
Bellas imágenes.
Besos.
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