
- “¿No le regalarías también el collar?, Eh! Dime, ¿si tuvieras tú una mujer tan preciosa como esta no le regalarías también el collar?”.
Quise mostrar una pizca de simpatía, más por afianzar la venta que por ganarme su agrado, pero reconozco que aquel hombre me estaba desconcertando. En su mano derecha la pulsera de brillantes, en la izquierda una foto y encima de su cuello un rostro desencajado esperando mi respuesta. Me incliné sobre el mostrador, por ver el retrato con más claridad, pero lejos de improvisar una respuesta inteligente, retrocedí un paso, y con la excusa de buscar el collar a juego, pulsé con disimulo el interruptor de la alarma. Meses después todavía me dan escalofríos recordar la imagen ensangrentada de aquella chica muerta.
6 comentarios:
Bárbaro, genial!!, ya no tengo calificativos, ¿pero de donde sacas estos relatos tan buenos y tan truculentos a la vez?.
José María
Nunca dejas indiferente, pero quizás hoy menos que nunca. ¡Vaya relatito que te has sacado de la manga! Ya tiemblo con sólo entrar en tu blog... y sin embargo no puedo dejar de hacerlo, por algo será.
Tengo aquí un collar que seguro te queda divino..
Que siniestra que eres.
Me vas a matar de un susto un dia. Al final me parece que lo tuyo va a ser el suspense, lo dominas muy bien.
Puedo imaginar los acontecimientos que nos llevan a esta escena que has descrito, y aventurarme a pensar qué podría pasar a continuación...Parece el instante central de una historia con múltiples comienzos y de inciertos finales. Me quedo con la intriga de saber más... Es estupéndo.
Hola soy administrador de una red de blogs estuve visitando tu página http://lapetrapan.blogspot.com/ y me pareció muy interesante. Me encantaría que pudiéramos intercambiar links y de esta forma ambos nos ayudamos a difundir nuestros páginas.
espero tu amable respuesta.
muchos Exitos y sigue adelante con tu blog.
saludos
Franck
contacto: rogernad08@gmail.com
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