domingo, 31 de mayo de 2009

Demasiado pronto


-Está dormido- susurró, y su mirada atravesó el cristal que la separaba de toda su desgracia.

-Ojalá- dije, y no pude decir más. Lágrimas ácidas carcomieron mi voz.

Y pensé que treinta y un años eran pocos, demasiado pocos para abandonar. Y me pregunté cuánto se deja por hacer cuando terminas poco después de empezar a intentarlo. Cuántas risas evaporadas, cuántas vivencias malogradas, cuánta gente sin conocer, cuántos lugares sin visitar, cuántas sensaciones sin sentir, cuánta vida sin vivir. Demasiado pronto para detener el camino, sin la oportunidad de elegir, de cambiar el rumbo, de equivocarse, de rectificar, o no. Demasiado pronto para todo.

Por eso, cuando su madre volvió a musitar: -Está dormido-, yo la creí.


En recuerdo de Juan, que emprendió su viaje a ninguna parte demasiado pronto.

10 comentarios:

Hierophant dijo...

Esto es maravilloso:)

Pedro dijo...

Me ha emocionado. Pero ese "ninguna parte" no me ha gustado mucho.

Mi más sincero pésame.

genialsiempre dijo...

Es un magnífico obsequi para tu amigo, yo estoy seguro que le llegará de alguna forma.

José María

María Dolores dijo...

Demasiado pronto, siempre es demasiado pronto. Es el homenaje más bonito que he leído a un amigo, esta vez me has emocionado de verdad y por fin he podido entrar hacer un comentario. Felicidades Carmen, sólo se puede llegar así a los demás cuando se vuelca el alma al escribir.

Loli.

Tomasson dijo...

Quizás para su madre Juan aún esté dormido, en su eterno sueño, pero dormido.

Alinando dijo...

Por muy viejo que se sea, siempre es demasido pronto, porque siempre quedan ilusiones, vivencias, cariños, visitas, penumbras, alegrías... que dejamos de vivir por miedo o por otras circunstancias. No nos durmamos n vida.

Su falta de oportunidades de elección es lo que lo hace dura la despedida a un ser joven. Me has conmovido Carmen, como tantas otras veces.

Rafael Merino Isunza dijo...

VIDA EFIMERA
Poema Náhuatl

Sólo venimos a dormir, sólo venimos a soñar;
no es verdad, no es verdad que venimos a vivir en esta tierra.

En hierba de primavera venimos a convertirnos;
llegan a reverdecer, llegan a abrir sus corolas nuestros corazones,
es una flor nuestro cuerpo: da algunas flores y se seca.

jordim dijo...

buen blog, volveré por aquí.

Anatxu dijo...

Ayyy, Carmen....siempre será demasiado pronto por que siempre tendremos mil cosas aun por hacer con la gente que queremos.
Por ello grito, no, mejor aún, imploro que nunca dejemos de decir, besar, querer, hablar, compartir, respirar, vivir y revivir con aquellos que nos son queridos y necesarios.
Siempre es demasiado pronto para irse pero nunca demasiado tarde para despedirse...
besos desde mi baúl

Equilibrista dijo...

carmen, niña, hoy voy a tener que sacar el pañuelo, de verdad, llevo desde la parte de arriba del blog con el corazón sobrecogido...

Juan, en su sueño, puede estar orgulloso de tenerte cerca...