viernes, 25 de diciembre de 2009

Juegos dementes

-Esta vez no erraré el tiro.
-Eso espero, no tenemos mucho tiempo, le dije.
-Ya lo sé idiota, no necesito que me lo recuerdes.

Le odiaba, aborrecía su forma de tratarme, y me odiaba a mí por haberlo seguido siempre como la rata inmunda seguía a un fracasado flautista de Hamelín. Era en aquellos momentos cuando intentaba encontrar de entre mis horas, el minuto en qué decidí dejarlo todo por aquel monstruo y adentrarme en la espiral de este juego demente, pero ese minuto nunca aparecía, por mucho que hurgara entre las telarañas de mis recuerdos.

Volvió a apoyar media cara sobre la culata y cerró el ojo de la otra media. Con el último eco del disparo se oyeron gritos y revoloteo de palomas, sin duda esta vez lo había conseguido.

-Bingo!, un hijo de puta menos.

Se acercó eufórico para darme un beso, pero yo aparté mi cara por encubrir la lágrima que se me desbandó al tachar de la lista el nombre número doce.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Búsquedas incorrectas


-“Busco a un hombre que no tenga pelos en los dedos, que no llore y por supuesto, que no mueva el bigote al hablar”.
En los cinco años que llevaba como encargada de la agencia matrimonial había oído todo tipo de inclinaciones y preferencias, pero poquitas superaban las excentridades de aquella mujer. Revolví los expedientes aún sabiendo que no encontraría ninguno con aquellas características, solo por el hecho de retenerla unos minutos más y seguir disfrutando del aleteo nervioso de sus manos de satén. Poco más tarde le confirmé el resultado nulo de la búsqueda.

Toda una noche pensando en ella me dio para marcar su número a la mañana siguiente: “Señora, tenemos alguien de su interés”. Lo tenía todo controlado, incluso había logrado inmovilizar el labio superior al hablar, ahora sólo me quedaba convencerla de que buscaba una mujer.

jueves, 3 de diciembre de 2009

¿Cuántos añitos cumple mi niño?


Hoy entiendo más que nunca a las madres, padres, abuelos y tíos que rogando en silencio que su pequeña criatura se aventure al dificultoso gesto de levantar el dedo índice, les pregunta...¿Cuántos añitos cumple mi niño?.

Entonces se hace el silencio, todas las miradas se posan intermitentemente sobre las manos y la cara del niño. El progenitor siente que se queda sin pulso durante los segundos en los que el protagonista decide cuántos dedos y cuales son los que tiene que levantar....y al fin se produce el milagro, como por arte de magia, se alza un minúsculo dedo como señal inequívoca del primer aniversario.

Y digo que entiendo el orgullo, porque mi blog, que también es vuestro, cumple un año, y porque no tiene manos que si no...¿cuántos añitos cumple mi niño??

Gracias a ti, a ti, a ti, a ti también, a ti que me sigues, a ti que me animas, a ti me que criticas, a ti que me lees, a ti que no...Gracias.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Vieja Marioneta



He aprovechado el desorden de un imprevisto desacuerdo para salir, ni siquiera he cerrado la puerta para que no se enteren de que me he marchado. Llevo las babuchas de paño y encima del camisón, el primer abrigo que alcancé del perchero, en uno de sus bolsillos encuentro la cartera de mi hijo Julio.
La noche está oscura y callada, como queriendo llorar. Sobre cicatrices asfaltadas arrastro mis pies mientras con la vista registro las calles yermas en busca de un espacio donde reposar mis huesos añejos. Una casapuerta confortable, el cajero de un banco o la portería de un bloque de pisos, es todo lo que quiero encontrar, me da prisa pensar que de nada me servirán estas babuchas de paño si se mojan.

El año pasado ya supliqué no volver a aquel infierno, y ellos me lo prometieron, pero ahora quedan solo días para el buen tiempo y con él, el tiempo de olvidar promesas, de permutar ideas, de mis últimas imposiciones. Ahora son ellos mis padres y yo la niña insulsa que no sabe discernir entre lo que necesita y le conviene. Ironías de la vida, aquellos mocosos que pedían meterse en mi cama, ahora se sienten con potestad para elegir la cama en la que debo meterme yo.

Mientras acomodo mis carnes en ruina sobre la alfombra de un zaguán, me pregunto cuánto tardarán en darse cuenta de mi huída, cuando dejarán de tramar mi futuro para percatarse de que ha desaparecido la vieja marioneta de su juego de adultos.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Paradojas


Un pájaro sin alas me enseñó a volar
Un político a no mentir
Un caracol a correr, un pez a caminar
Un egoísta a compartir.

La prisa me regaló su tiempo
El preso, su libertad
El alma, su tacto y su cuerpo
La mentira, su verdad.

Un cobarde quiso que luchara
Un ateo que creyera
un pío que pecara
Y tú, que te quisiera.




Mis primeros pasitos en el desconocido mundo de la poesía, sean ustedes benévolos y constructores.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Reír por no llorar...

Y es que no es para menos. La tasa de paro hace tiempo pasó a la zona de alarma, teniendo en cuenta que, para más inri, ya está paliada por una gran cantidad de trabajos precarios. Hipotecas de 40 años que pronto no podremos pagar, aderezado con el aumento de impuesto que aminorará, aún más, nuestro poder adquisitivo. Para colmo de males, cada día nos enteramos de un nuevo caso de corrupción política. ¿Puede la situación tornarse más frustrante?. No me digan que no es para llorar hasta llenar pantanos...menos mal que Forges ya encontró el contrapunto humorístico a tanta calamidad. Ustedes lo disfruten.






jueves, 29 de octubre de 2009

El secuestro de la Justicia


Tres años atrás, aquel malnacido que simuló ser un ginecólogo distinguido, me había entregado el feto en una botella de plástico sin gollete como si de un vaso canopo se tratara, asegurándome que no pudo hacer nada por salvar a la criatura. Dos días después moriría la madre.

Ahora, al fin, estaba sentado en el banquillo de acusados. Mientras su abogado lenguaraz versaba sobre la inviabilidad de que el hecho se debiera a una negligencia médica, el asesino de mi media vida se hurgaba las uñas como si aquello no fuese con él.

El jucio fue corto y tupido, cargado de gestos cómplices ajenos a mí y en unos quince minutos de reloj, la resolución del juez cayó incómoda como chinchetas sobre cesped: "Inocente"

Abandonó la sala jactándose por su suerte e insultándome con el gesto inequívoco del triunfo, sin imaginar que yo, desde hacía unos minutos ya acariciaba el frío metal de mi pistola.

jueves, 22 de octubre de 2009

Enemiga conciencia


El hombre luce una inquietante sonrisa, y su vista esquiva inspecciona cada una de las cámaras, las que sabe que están ahí. Por sus movimientos torpes y nula destreza adivino que es la primera vez que lo hace. Para colmo de males lleva un niño en sus brazos, que llora a ratos señalando un capricho. Entonces él, visiblemente angustiado, con gesto suplicante le pide que se calle, y acaba por taparle la boca sin abandonar el acecho.

Un brik de leche, algunos yogures y del otro pasillo un puñado de nueces, ese es todo su botín. Desde mi puesto de vigilancia me recuerdo que no debería permitirlo, pero mi enemiga conciencia no deja de repetirme, “al menos esta noche dormirán con el estómago lleno”

sábado, 17 de octubre de 2009

El último espejo


Está radiante el amanecer, dan ganas de no morir. O será que desde la menudencia de esta visión se arrecian los colores, o será que el abandono de mi encierro hace que germinen alas de ilusoria libertad en mi espalda, o quizás sea que a cien metros de la muerte, se desborda mi pasión por la vida.

Me devuelve a la realidad el incesante castañeo de Adelina que no consigue controlar el seísmo de sus nervios, y que yo no logro calmar por mucho que mi mano amiga se asiente sobre su rodilla.
-“Respira Adelina, disfruta de estas bocanadas de aire”, pero a Adelina le cuesta inhalar el oro que pronto no necesitaremos.

El camión detiene su cruzada, y con orden procesional nos acercamos a la pared que será nuestro último espejo. Lágrimas rubrican la tierra que despedimos, mientras, desde la otra acera de la vida oímos una desangrada voz gritar, -“Carguen, apunten, ¡¡fuego!!”.


"Mi hulmilde e insuficiente reconocimiento y homenaje a todos los que injustamente perdieron la vida frente a un pelotón de fusilamiento"

martes, 13 de octubre de 2009

Noches de Boda -Joaquín Sabina-

Sus deseos, mis deseos, para todos vosotros.

sábado, 3 de octubre de 2009

Amor perro


Creen que es alergia, pero es amor, estoy segura . Lo sé porque de otra manera ya hubiesen surtido efecto los antihistamínicos que me administran, y sin embargo, lejos de mejorar, parece que empeoro por día. Además, esta mañana volví a verlo y noté como se me aliviaban al instante los síntomas, como si solo él fuese mi medicina. Se acercó a mí con ese caminar gallardo y mientras yo hacía lo imposible porque no se oyeran mis latidos, él todo sensualidad me olisqueaba cada una de mis cuevas. A punto estuve de entregarme al amor, pero a dos segundos de desvanecerme, de nuevo nos segó la pasión el maldito tirón de mi correa.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Locura Voluntaria

“Verá usted, señoría, dos veces en semana, mi esposo se da una vuelta en nuestro globo aerostático, yo le ayudo a elevarse y él decide la dirección. Ayer le vi conducirse hacía el norte, dicen que la vendimia este año se ha adelantado meses, por eso del cambio climático, y supuse que fue a comprobarlo. Lo cierto es que no volvió, y a estas horas no sé nada de él.”

Cuando terminé de argumentarme hacía rato que se había dejado de oír el sonido del teclado, y mi abogado me observaba con desconcierto.

“¿Es que has olvidado el motivo de este litigio?”- me preguntó.

Entonces el juez me releyó con poco agrado la denuncia por intento de asesinato interpuesta por mi marido, que sorprendido me miraba desde el otro banco.

"Dicen que este invierno va a ser seco”, apunté serena con la vista en el jurado. Tenía que seguir intentándolo.

martes, 8 de septiembre de 2009

Decisiones Irreversibles

Tantos días madurando la idea no me sirvieron de nada, cuando llegó el momento no fui capaz de hacerlo. La calle estaba despoblada y no llovía, y en la casa convenida, la puerta cerrada y el trasiego de un desayuno demasiado tempranero exhalaba chorros de calidez por la ventana de la cocina. Ni en mis mejores supuestos había contado con unas condiciones tan idóneas, sin embargo, inexplicablemente mis pasos me alejaron en la dirección contraria, y pasé de largo con la velocidad del descubierto.
Luego en mi barraca las necesidades me devolvieron el miedo y el llanto, y el trasiego de ratas hizo que maldijera mi cobardía, por eso al otro día muy de mañana volví, de nuevo la puerta estaba cerrada y el café silbando en la cocina. Subí los tres escalones, casi sin poner los pies en el suelo, mirando a mi alrededor con destreza de felino. Cuando llegué a la puerta desentumecí mis dedos, y a la vez que dejaba la cesta sobre el felpudo, pulsé el timbre un par de veces y seguí caminando como lo haría cualquier transeúnte un día cualquiera. Pasos después la oí llorar, con ese llanto que podría reconocer entre millones, pero ya era demasiado tarde para consolarla.

sábado, 22 de agosto de 2009

Soledad- Jorge Drexler-

Le tomo prestada esta canción a Antoñín, que fue quien nos la presentó a David, Moy y a mí en una de las tardes del taller "Niveniano", donde las medias horas de camino dieron tanto de sí.
¿Se imaginaron alguna vez hablando codo a codo con la soledad?...Jorge Drexler sí.




Soledad,
aquí están mis credenciales,
vengo llamando a tu puerta
desde hace un tiempo,
creo que pasaremos juntos temporales,
propongo que tú y yo nos vayamos conociendo.

Aquí estoy,
te traigo mis cicatrices,
palabras sobre papel pentagramado,
no te fijes mucho en lo que dicen,
me encontrarás
en cada cosa que he callado.

Ya pasó
ya he dejado que se empañe
la ilusión de que vivir es indoloro.
Que raro que seas tú
quien me acompañe, soledad,
a mi, que nunca supe bien
cómo estar solo.

viernes, 14 de agosto de 2009

Promesas Nocturnas


Una luz tenue entraba por la ventana visualizando un camino de partículas de polvo que casi alcanzaba los pies de la cama. En ésta su cuerpo yacía inmóvil, unas sábanas de seda beige desechas sobre sus piernas y sus senos desnudos. Mechas de pelo cubrían parte de su cara, el resto parecía estar colocado en perfecta sincronía sobre la seda de la almohada. Su aspecto era tan sereno y abandonado que solo el liviano movimiento de su pecho descubría que no estaba muerta sino dormida. Sin poder abrir los ojos, como si tuviera cosidos los párpados con el hilo de sus pestañas, asomó a su boca una dilatada sonrisa acompañada de una leve coloración de mejillas. Estiró los brazos desperezándose y sirviéndose del movimiento tanteó los lados deshabitados de la cama, con más insistencia y ofuscación a medida que se cercioraba de su soledad. La ansiedad se apoderó de ella y en segundos su sonrisa se desvaneció por completo y con los ojos aún cerrados, rodaron lágrimas de angustia en la dirección que marcaba la inclinación de su cabeza...De nuevo la crueldad de un amanecer le descubría la mentira de las promesas nocturnas.

sábado, 1 de agosto de 2009

El árbol de la vida

Sobre las cuatro de la tarde, cuando todos dormían la siesta, la niña buscaba la vieja silla de enea, donde sabía que lo encontraría dormitando y le pedía, susurrándole la promesa de que sería la última vez, que la llevase a ver el árbol de la vida.
Ella sabía que era un ciruelo, y que los frutos que su abuelo decía aseguraban un largo vivir, no eran más que simples y agriculces ciruelas, pero nunca le desveló su certeza por el miedo a que dejara de acompañarla, y así, cada tarde, bajo la sombra del árbol, comían de aquella fuente de inmortalidad mientras él contaba otra de sus historias reales, y al marcharse, idéntico ritual; el dedo índice sellando los labios y la misma frase "este siempre será nuestro secreto".

Muchos años después, ya mujer, cuando se deshizo de los ojos reales de la inocencia, dejó de ver ciruelas, y al fin entendió que su abuelo no mentía.

Dedicado a mi abuelo Tomás, que en el umbral de sus 98 años, mantiene intactas sus ganas de vivir. Ojalá nunca falten ciruelas en el árbol de su vida.

lunes, 27 de julio de 2009

Instrucciones para el olvido


Mientras hacía sus maletas, busqué en el cajón del mueble de la tele, donde guardo todos los manuales, las instrucciones para olvidar que un día, no mucho tiempo atrás, guardé segura de que no volvería a necesitarlas. Todavía en la primera página guardaba seca una flor, ya no olía, y en la segunda el título: “Manual de instrucciones para el olvido”. Con el librillo entre las manos para que no se cerrara, me asomé al rellano de la escalera y dirigiendo la voz a un punto indefinido por encima de mí, pregunté: “¿Luis, estás seguro de que no vas a volver?”
“Más que nunca" -me dijo.
Sin duda esta vez lo decía en serio. Me serví una copa, me acomodé en el sofá y seguí leyendo.

lunes, 20 de julio de 2009

Ahora Que -Joaquin Sabina-


Ahora que tengo un alma que perder
Ahora que no te debo ni me debes
Ahora que me perfumo cada día
Ahora que nos mojamos cuando llueve
Ahora que no te engaño todavía
Ahora que parecemos colegiales
Ahora que sale gratis ser feliz
Ahora que no me culpas de tus males
Ahora que me han devuelto el mes de Abril
Ahora que nos besamos en los parques
Ahora que hacemos tantas tonterías
Ahora que estas a tiempo de olvidarme
Ahora que no te quiero todavía.

domingo, 12 de julio de 2009

Querer perdonar

Abrió la puerta y se volvió reclamando el abrazo que a mí no me apetecía darle, pero entonces recordé las sabias palabras de mi madre que siempre me decía; “niña, no hay mayor venganza que el perdón”, y sumando toda la hipocresía que aprendí en la calle, le di dos besos de refilón y lo abracé mirando a un sitio cualquiera. Bajó los siete escalones como si los estuviese contando, y cruzó la calle más encorvado que animal bajo un chaparrón de piedras, pero no me dio pena. Quise llorar, sentir vacío, tener necesidad, arrepentirme, pero no derramé ni una lágrima por más que obligué a mis ojos, ni acudió a mí ni un solo gramo de tristeza.
Cinco días más tarde volvió, con barba de cinco días. "No tengo a dónde ir, hija", me dijo, como si yo no lo supiera.
Y de nuevo callé mis recuerdos, obvié mi niñez rota, mi pies desnudos, mi mano tendida, las suyas en mi cuerpo, el frío y el miedo y pensando que mi madre donde estuviese me lo agradecería, le dejé pasar.

jueves, 9 de julio de 2009

La matanza de Texas -Noticias Amnistía Internacional-


La nueva matanza de Texas no es otra película de miedo. Es la historia de una matanza real que ha dejado más de 200 muertos en el estado de Texas, en Estados Unidos, en menos de 10 años.

La macabra historia de un gobernador, Rick Perry, que ya es responsable de casi la mitad de las ejecuciones que se han practicado en Texas desde que hace más de 30 años se implantó la pena de muerte. Y eso es una matanza en toda regla. Una matanza a sangre fría, programada y lamentablemente legal.

Entre las ejecuciones que ha firmado Rick Perry, hay personas con enfermedades mentales, personas extranjeras privadas de derechos consulares y personas cuya inocencia ha quedado demostrada después de la ejecución.

Las ejecuciones han sido públicas y con inyección letal: un sistema que a la vez que proporciona una muerte lenta y terrible, paraliza al condenado con drogas e hipócritamente ofrece al espectador una falsa apariencia de muerte indolora.

Es una historia monstruosa que ocurre abiertamente en un estado que se presenta como estado de derecho y resulta que viola el más fundamental de los derechos: el derecho a la vida.

¡Ayúdanos a parar esta matanza! Firma la petición al gobernador de Texas. Entre todos podemos hacerlo.

lunes, 29 de junio de 2009

Contra la Intolerancia

Porque inexplicablemente todavía hay países que persiguen y castigan la homosexualidad.


viernes, 26 de junio de 2009

Se acabó

Sabía que todo lo que iba componiendo sus cuerdas vocales era parte de su artimaña para convencerme, una vez más, de su legendaria inocencia, por eso esta vez, más que endulzarme, su enjambre de halagos me estaban empalagando.
-Basta- le dije- que hasta la cabeza me duele de escucharte. No digas más tonterías.
Clavó sus niñas en las mías, y en su cara leí el desespero de quien sabe que acaba de perderlo todo, porque jamás levanté la voz, jamás una evidencia de mi repulsa, y con la ira por mi rebeldía calcó las líneas de su mano en una de mis mejillas.
Y en aquel momento me juré que no habría quintas partes, ni sábanas grandes, ni dos titulares, ni calzoncillos en mi tendedero.

miércoles, 17 de junio de 2009

Santa, Santana y Satanás

Cuando viera su dibujo sobre la Inmaculada Concepción se echaría a reír, como siempre hacía. No entendíamos qué gracia le hacía al primo Santana la imagen trágica de aquella virgen grafiteada, a sabiendas de que le costó más de un disgusto aquel capricho vandálico del 86, donde no sólo hizo añicos las figuras de decenas de dioses y vírgenes inertes, sino que prendió fuego hasta a la túnica negra del capellán. Como ya esperábamos rió a carcajadas reluciendo como nunca sus ojos tintos al reconocer los últimos resquicios de su fechoría. Cuando se hartó, volvió a despedirse de nosotros, mientras, travieso, me pinchaba una nalga con su tridente.

miércoles, 10 de junio de 2009

Obsesiones


Demasiado tarde me di cuenta de que era mi diluvio, pero no mi barca. Me había prometido todo lo que se promete entre las sábanas recién desechas, y nunca se me ocurrió que me lo repitiera haciendo la compra, o cortando tomates para la ensalada, por eso cuando yo creí que había llegado la hora de las consolidaciones, retrocedió kilómetros , contradijo todo lo acordado y desapareció con un portazo. Pero él sabe que los puntos finales los pongo yo, así que mañana iré al parque donde juega el niño que está en su cartera, y con mi ensayada sonrisa celestial, le cogeré de la mano y le diré; "tu mamá me ha pedido que venga a recogerte”

domingo, 7 de junio de 2009

Más Forges



http://www.forges.com/#/home/

domingo, 31 de mayo de 2009

Demasiado pronto


-Está dormido- susurró, y su mirada atravesó el cristal que la separaba de toda su desgracia.

-Ojalá- dije, y no pude decir más. Lágrimas ácidas carcomieron mi voz.

Y pensé que treinta y un años eran pocos, demasiado pocos para abandonar. Y me pregunté cuánto se deja por hacer cuando terminas poco después de empezar a intentarlo. Cuántas risas evaporadas, cuántas vivencias malogradas, cuánta gente sin conocer, cuántos lugares sin visitar, cuántas sensaciones sin sentir, cuánta vida sin vivir. Demasiado pronto para detener el camino, sin la oportunidad de elegir, de cambiar el rumbo, de equivocarse, de rectificar, o no. Demasiado pronto para todo.

Por eso, cuando su madre volvió a musitar: -Está dormido-, yo la creí.


En recuerdo de Juan, que emprendió su viaje a ninguna parte demasiado pronto.

martes, 26 de mayo de 2009

La calle Larga


Llovía afuera y yo sin paraguas. Sin importarme la plancha del pelo recién hecha, salí corriendo por la calle Larga hasta la estación. Allí me resguardé del chaparrón debajo de un techo roto de uralita y esperé como cada tarde. A las seis y doce bajaba del tren, buscando con la mirada a alguien que no era yo. Tardaron en encontrarse lo que en disolverse en un abrazo y pasaron por mi refugio comiéndose a besos.

-Mañana no vuelvo- me dije, pero al otro día me pregunté de nuevo qué pasaría si hoy sí me buscase a mí. Me pinté los labios del rojo que a él le gustaba, me coloqué nuestro anillo de bodas, y salí corriendo por la calle Larga.

domingo, 24 de mayo de 2009

Sin ti, Sin mí -Ricardo Arjona-



Qué el hace el sexo en Internet
el pudor en la vedette
qué hace un Porsche en Tel Aviv
un pigmeo en un iglú
una duda en un vudú
qué hace Frida sin sufrir

Si así como quién no quiere la cosa
más fácil dispara rosas un misil,
que tú un quizás.
quien me manda a ser adicto de tus besos
si la luna no es de queso, ni tu boca souvenir.

Qué hace un casto en un motel,
qué hace un genio en un cuartel
y que estás haciendo tú, sin mí

Qué estás haciendo tú,
qué estoy haciendo yo
subastando en el mercado
besos tan improvisados
con despecho al portador.

Qué estás haciendo tú,
qué estoy haciendo yo
malgastando en cualquier cama
lo que se nos de la gana
pa' vengarnos de los dos.

Qué hace un lunes en verano
un judío sin paisanos
y qué estoy haciendo yo,
sin ti...

Qué hace un hippie en la oficina
una orca en la piscina
una monja en carnaval
qué haces tú cuando estás sola
chapuceándote en las olas de un pasado que pasó

Qué hago yo cuando el domingo es por la tarde
y el campeón se hace cobarde y pregunta dónde estás
ya no estoy para los versos de Neruda
si en mi cama no figura ni un buen beso de alquiler

Qué hace el Louvre sin Mona Lisa
un nudista con camisa
y qué estoy haciendo yo sin ti

Qué estás haciendo tú,
que estoy haciendo yo
subastando en el mercado
besos tan improvisados
con despecho al portador

Qué estás haciendo tú,
qué estoy haciendo yo
malgastando en cualquier cama
lo que se nos de la gana
pa' vengarnos de los dos

Qué hace un 30 de febrero
que hace un rey sin heredero
y que estoy haciendo yo... sin ti.

jueves, 21 de mayo de 2009

Extraños


-¿Te acuerdas de mí?.
-Claro que me acuerdo- le dije -no has cambiado nada.

Me levanté de la cama y di dos besos a aquel desconocido. No era la primera vez que mentía, lo hacía desde que supe del beneficio de llevarles la corriente; un “me acuerdo”, “lo sé”, o un “claro que sí”, y la gente sonreía, se tranquilizaban y todo volvía a la normalidad. La señora que siempre me acompañaba se acercó a mí, posó una mano en mi hombro izquierdo y me acarició la mejilla derecha con la otra, sonreí.

-Está mejor- dijo dirigiéndose al nuevo visitante -Al fin ha recuperado la memoria.

lunes, 18 de mayo de 2009

Como si fuéramos Inmortales -Mario Benedetti-




Todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
sin embargo hay que vivir como si fuéramos inmortales
sabemos que los caballos y los perros tienen las patas sobre la tierra
pero no es descartable que en una nochebuena se lancen a volar

sabemos que en una esquina no rosada aguarda el ultimátum de la envidia
pero en definitiva será el tiempo el que diga dónde es dónde y quién es quién

sabemos que tras cada victoria el enemigo regresa buscando más triunfos
y que volveremos a ser inexorablemente derrotados vale decir que venceremos

sabemos que el odio viene lleno de imposturas
pero que las va a perder antes del diluvio o después del carnaval
sabemos que el hambre está desnuda desde hace siglos
pero también que los saciados responderán por los hambrientos

sabemos que la melancolía es un resplandor y sólo eso
pero a los melancólicos nadie les quita lo bailado
sabemos que los bondadosos instalan cerrojos de seguridad
pero la bondad suele escaparse por los tejados
sabemos que los decididores deciden como locos o miserables
y que mañana o pasado alguien decidirá que no decidan

sintetizando / todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
pero así y todo hay que vivir como si fuéramos inmortales


Mario Benedetti.

lunes, 11 de mayo de 2009

Carta de Amor en un Edificio en LLamas.

Mi Amor;
Te he esperado cuanto he podido, pero ya es la tercera vez que piden nuestro desalojo. El hueco del ascensor ya es un pozo de flamas, el humo empieza a inundar el pasillo y a infiltrarse por debajo de la puerta, tengo que irme.
Ojalá pudieras leer esta carta, sólo saber que estaré de alguna manera contigo en los últimos momentos me aligera la carga de este injusto final.
Quiero que al menos estas letras te hagan la compañía que yo, por primera vez te he negado y te recuerden, en todo momento, lo especial que siempre has sido para mí.

Espero que me entiendas y puedas perdonar mi cobardía, solo Dios sabe que lo he intentado de todas maneras, casi caigo la puerta del baño a golpes y tú sólo me has respondido con un desesperante “ ya voy”. Me marcho cargando con el peso de la culpa por no convencerte de que para desalojar el edificio no necesitabas retocarte.


Siempre tuyo;

Carls Sonazo.

jueves, 7 de mayo de 2009

El colmo de la Crisis.

Lo mejor sería ir a por el destornillador” y tenía razón, aquel enjambre de maderas disparejas no tenían más remedio que un destornillador que las organizara. Yo ya le propuse comprarla hecha, pero no hubo manera de convencerlo, incapaz de atender razones cuando de dinero se trata. Bajé con reparo a por la caja de herramientas y al entrar al sótano un hedor insoportable me produjo arcadas. Con los dedos tapándome las fosas nasales busqué entre la marabunta de trastos un destornillador plano, y en cuanto lo tuve salí corriendo escaleras arriba hasta la puerta del salón; “Cariño, tendrás que darte prisa, tu madre empieza a oler mal



sábado, 25 de abril de 2009

Ain´t cure for Love -Leonard Cohen-

Para los más febriles no hay médico, ni olvido, ni indeferencia, ni silencio, ni distancia, ni mentira, ni sufrimiento que lo consiga...Será verdad eso de que no hay cura para el amor?

martes, 21 de abril de 2009

Una ventana abierta


“Y detrás de la sonrisa están los dientes”. Escrito esto, soltó la tiza, se sacudió el polvo de las manos en perjuicio de su falda negra y se sentó. Ahora llevaba varios días escribiendo frases sueltas, sin conexión entre ellas y siempre sin mediar palabra, sin atender siquiera a las risitas burlonas de toda la clase. Nosotros sabíamos que la señorita Conchi no estaba bien, ni era la misma desde que volvió de sus últimas vacaciones, pero preferimos fingir que recibíamos normalmente nuestras clases, a nadie nos convino que el director lo supiera, por eso nadie habló. Cada día nos sorprendía con algo nuevo, a veces se sentaba encima de la mesa con la mirada fija en un punto, y le daba igual que los de atrás le tiraran balines de papel con la funda del boli bic, o que nos subiéramos a su mesa, ni siquiera se inmutó el día que Juan el caliche se meó en sus zapatos. Allí permanecía intacta, como muerta en pie, cayéndole lágrimas como monedas por sus mejillas cada día más pálidas. Otros días hablaba, pero en un idioma que no conocíamos, tan seguido y tan rápido que casi nos asfixiábamos al oírla. Lo mejor era cuando tartamudeaba y guiñaba los ojos a juego, entonces no parábamos de preguntarle tonterías sin respuesta, y nos reíamos a carcajadas viendo como el tic se acentuaba por pregunta.

La mañana del 23 de Marzo llegó mustia, como nunca la habíamos visto. Permaneció en pie de espaldas a la pizarra, mirándonos uno por uno, como si realmente aquel día nos estuviera descubriendo, y sin terciar palabra, empezó a desnudarse, para asombro de nuestros ojos infantiles, con la parsimonia que nunca le habíamos conocido. Cuando quedó totalmente desnuda se acercó a la ventana, se recogió el pelo y se tiró al vacío.
Durante años me ha martilleado su recuerdo, me asfixiaba pensar que pudimos hacer algo por ella. La imagen de su medio cuerpo desnudo entrando por la ventana fue parte de mis pesadillas diarias.
Ahora tengo frío, pero me tranquiliza saber que ya no sufriré, al fin mi psiquiatra me ha liberado de mi culpa, bueno, mi psiquiatra y esta ventana abierta.

jueves, 16 de abril de 2009

Locura


- “¿No le regalarías también el collar?, Eh! Dime, ¿si tuvieras tú una mujer tan preciosa como esta no le regalarías también el collar?”.

Quise mostrar una pizca de simpatía, más por afianzar la venta que por ganarme su agrado, pero reconozco que aquel hombre me estaba desconcertando. En su mano derecha la pulsera de brillantes, en la izquierda una foto y encima de su cuello un rostro desencajado esperando mi respuesta. Me incliné sobre el mostrador, por ver el retrato con más claridad, pero lejos de improvisar una respuesta inteligente, retrocedí un paso, y con la excusa de buscar el collar a juego, pulsé con disimulo el interruptor de la alarma. Meses después todavía me dan escalofríos recordar la imagen ensangrentada de aquella chica muerta.

domingo, 12 de abril de 2009

Hoy sí


Que no, que por ahí no vuelvo a pasar, que ni voy a seguir siendo tu esclava, ni tu reina sin trono, ni tu alfombra de paso. Que me tienes harta, que no tengo vida, que me la estás consumiendo como se consumen las pilas de mi reloj. Qué te habrás creído tú, que mi madre me parió para dedicarme a ti, que no tengo más tiempo que el que te regalo, que no hay nada detrás de estas cacerolas. Me voy, ¿te enteras? Me voy a donde nadie como tú me pueda alcanzar, donde tu especie se haya extinguido, me voy donde ni tu nombre me venga a la cabeza. Y no me llores, que ya hasta tus lágrimas me huelen a mierda...Ejem Ejem...Si cariño, hablando sola otra vez, tu sabes de mis manías...¿te preparo ya la cena?

sábado, 4 de abril de 2009

Greenpeace & Dove

Este es el anuncio de propaganda de la marca Dove :




Y este el vídeo contracampaña que lanza Greenpeace en el que quiere dar a conocer el supuesto impacto medioambiental que está causando la marca.


jueves, 2 de abril de 2009

Despido procedente














-“¿Dónde está el perro? ¿Y el pavo real?,¿Y dónde está ese que tiene un solo cuerno?
.”

Me hubiese gustado extraer de mis bolsillos un repertorio de respuestas coherentes, pero de mis bolsillos no pude sacar ni mis manos y con esa expresión lamentable de un niño abochornado, levanté la barbilla y bosquejé un original:

-“Juraría que estaban ahí”.

Su furia no sólo no remitió, sino que estimuló el alimento de sus dudas para seguir con su retahíla de preguntas:

-“¿Qué criterio has seguido para ordenarlos?.¿No sabes que los reptiles van en otro compartimento? Agggg, ¡¡esto está lleno de mierda!!!”.

Segundos antes adiviné que era el final. Me dedicó una última mirada encolerizada y pronunció lentamente, una por una las palabras de la temida frase;

-“Noé, estás despedido”

lunes, 30 de marzo de 2009

Debajo de un Burka

Creo que las cenas me hacen daño, al intentar dormir últimamente sólo consigo extrañas pesadillas. Sueño que vivimos en el siglo XXI y que el progreso ha llegado a nuestras vidas. No os riais, pero creo ver hasta hombres comprar pasajes a la luna y regalar estrellas. Al despertar todo vuelve a su sitio, el progreso del siglo XXI se disuelve en mi almohada, de nuevo la realidad del tiempo en que vivimos, el siglo donde aún hay mujeres en el mundo que están condenadas a vivir ocultas debajo de un burka, mujeres con un futuro hipotecado, con un marido impuesto al que les deben total entrega y obediencia. Mujeres carentes de derechos, constantemente juzgadas, expuestas siempre a maltratos inhumanos.
Entre otras injusticias, esta es una de las que me hace volver a la realidad cuando sueño con el progreso.

Y aquí un testimonio desgarrador de una de esas mujeres que ven la vida a través de su celda de tejido.


martes, 24 de marzo de 2009

La huida


Cerré la puerta despacio, sin hacer ruido, casi conteniendo el aire para no despertar a la bestia que dormía en algún rincón de aquella casa, y cuando me aseguré de que no se oirían mis pasos, corrí sobre la hojarasca seca de aquel oscuro bosque como alma que lleva el diablo. Ya le había advertido en muchas ocasiones mi necesidad vital de desprenderme de él si no pretendía volverme loca, y como respuesta obtuve siempre más de lo mismo; que si jamás regresarán los que más he querido, que si ya no volveré a ser la misma, que si todo era mejor antes. Aquella noche me armé del valor alimentado por la furia de los años perdidos, y sin parar de correr, grité a pleno pulmón ¡Hasta nunca maldito recuerdo!

miércoles, 18 de marzo de 2009

Si supiera escribir versos...

Si supiera escribir versos podría desmenuzar la parte más sombría de mis pensamientos, podría explicar esas inexplicables emociones que a veces me apresan, escribir sobre esos sentimientos que aún no tienen nombre. Seguro que si supiese escribir poemas, sabría encontrar las palabras adecuadas para describir lo que hoy encuentro indescriptible.
Por más que lo intento, mi cabeza no logra más que murmurar ideas abstractas, y mis manos en respuesta sólo pueden balbucear en un mar de dudas unas historias que no me pertenecen, unas emociones que no siento.
Porque aún no lo logro, no tengo más remedio que dejar que ocupen mi espacio quienes sí tienen esa destreza.
Aquí os dejo un poema de Jovellanos que describe con gran maestría el sinsabor del amor no correspondido. Ustedes lo disfruten.



[SONETO PRIMERO]
A CLORI

Sentir de una pasión viva ardiente
todo el afán, zozobra y agonía;
vivir sin premio un día y otro día;
dudar, sufrir, llorar eternamente;

amar a quien no ama, a quien no siente,
a quien no corresponde ni desvía;
persuadir a quien cree y desconfía;
rogar a quien otorga y se arrepiente;

luchar contra un poder justo y terrible;
temer más la desgracia que la muerte;
morir, en fin, de angustia y de tormento,

víctima de un amor irresistible:
ésta es mi situación, ésta es mi suerte.
¿Y tú quieres, cruel, que esté contento?




Gaspar Melchor de Jovellanos

martes, 10 de marzo de 2009

El intruso


Nos revolvía el pelo con cara de contento, enfatizando una supuesta alegría por vernos, sin imaginar que, lejos de conquistarnos, a mi hermano Pablo y a mí ese disfraz nos representaba la pose de un payaso prejubilado por depresión congénita. Y es que nunca logramos reprimir nuestra indignación ni entendimos jamás por qué aquel hombre, que no conocíamos, se había adueñado de mi parte derecha del sofá, del mando, y de la media cama donde antes dormía papá. Una noche Pablo tuvo una idea, y yo le seguí. Mamá desde entonces siempre está llorando, no sé por qué, si al fin ha vuelto todo a la normalidad.

domingo, 8 de marzo de 2009

Milonga del Moro Judío

Sin fronteras, sin religiones, sin razas ni colores, que nada nos distinga, ni nos separe, ni nos enfrente... Esta noche volveré a soñarlo.



Por cada muro un lamento
en Jerusalén la dorada
y mil vidas malgastadas
por cada mandamiento.
Yo soy polvo de tu viento
y aunque sangro de tu herida,
y cada piedra querida
guarda mi amor más profundo,
no hay una piedra en el mundo
que valga lo que una vida.

Yo soy un moro judío
que vive con los cristianos,
no sé que Dios es el mío
ni cuales son mis hermanos.

No hay muerto que no me duela,
no hay un bando ganador,
no hay nada más que dolor
y otra vida que se vuela.
La guerra es muy mala escuela
no importa el disfraz que viste,
perdonen que no me aliste
bajo ninguna bandera,
vale más cualquier quimera
que un trozo de tela triste.

Y a nadie le dí permiso
para matar en mi nombre,
un hombre no es más que un hombre
y si hay Dios, así lo quiso.
El mismo suelo que piso
seguirá, yo me habré ido;
rumbo también del olvido
no hay doctrina que no vaya,
y no hay pueblo que no se haya
creído el pueblo elegido.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Otro volver a empezar

En la puerta había una gorra negra. -“¡¡¿Qué hace esto aquí?!!”, bramó con el tono de desprecio al que me tenía acostumbrada y yo, que no podía desvelar su origen, me encogí de hombros simulando una total ignorancia. De un manotazo insultante la tiro al suelo, sobre la mugre de meses sin barrido y abrió la puerta de nuestra casa, su refugio y mi celda. Aquel volver a empezar era distinto, yo ya no creía sus promesas, él ya ni siquiera prometía, ahora yo no tenía miedo; "Cuando veas mi gorra en tu puerta prepara las maletas, esa noche vendré a por ti". Repetí en silencio una a una sus palabras y sonreí.

martes, 24 de febrero de 2009

Lo Peor del Amor

De genios tiene que ser esto de describir un desamor con tanta realidad y sin mencionar ni una sola vez cualquier palabra de la familia de los sentimientos. Como si el desamor realmente lo sufrieran los testigos mudos de lo que fue el amor, como si lo verdaderamente importante fueran las secuelas que quedaron en el exterior. Otra perspectiva del amor acabado por Joaquin Sabina, el genio ubetense, el sempiterno irreconocido.


LO PEOR DEL AMOR

Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman el humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar los pecados veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le siguen dos puntos suspensivos…



domingo, 22 de febrero de 2009

Pero a tu lado -Los secretos-


Todo un poema cantado...




He muerto y he resucitado.
Con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado y desde hoy
algo ha empezado.
He roto todos mis poemas,
los de tristezas y de penas,
lo he pensado y hoy sin dudar
vuelvo a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado, al son de acordes
aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.

jueves, 19 de febrero de 2009

La sonrisa de Eusebio

La que siempre lucía antes de que los bombarderos acabasen con él. La misma sonrisa que le instalaron en la incubadora y que, setenta y dos años después, permanecía intacta aún las grandes dosis de desdichas que diariamente le administraban. Eusebio sabía que el día que dejara de sonreir le mataría el dolor de sus reumáticos huesos, su estómago acusaría la falta de alimento y el cuerpo sufriría la realidad de los grados negativos que apenas mitigaban los envoltorios de cartón de las botellas de cinco litros de lejía.
La mañana del treinta de mayo el cielo de Madrid se cerró, cayeron bombas de intolerancia en sus calles. De entre todas, una alcanzó la sonrisa de Eusebio.

domingo, 15 de febrero de 2009

Otra vez esta Pesadilla


La niña del aparato en la boca guardaba un escorpión vivo dentro de una caja de zapatos, la del traje azul turquesa lucía un par de viscosos caracoles pegados a su cabeza, la de la trenza dorada un zapato de cada color y la que se sentaba en el alféizar de la ventana cargaba una muñeca decapitada con los brazos hacia atrás y el vestido raído. Todas se mantenían con la cabeza gacha, dos de ellas jugaban, las otras dos tan solo se miraban las manos con el interés de quien ha descubierto un tesoro. Sus cuerpos eran delgados hasta la escualidez y la humedad de aquellas paredes fomentaba sus poses encorvadas. Pude adivinar la palidez de sus pieles a través de la maraña de pelo fino y encrespado que cubría la casi totalidad de sus rostros.
El desolador espectáculo me mantuvo un instante parada en la puerta con la mirada perdida en aquellas figuras casi inertes, pero ninguna de ellas se percató de mi presencia hasta que un involuntario carraspeo las despertó de su ensimismamiento y al unísono me devolvieron sus miradas amenazantes que me hicieron reaccionar al instante obligándome a avanzar, acercándome con cautela felina, intentando disimular con media risa la turbación que empezaba a dominarme. A medida que me adentraba en su mundo frío, el aire se hacía más denso y el olor a rancio se tornaba insoportable.
Como si accionase con la última de mis pisadas algún mecanismo oculto en el centro de la sala, las niñas se levantaron de súbito y tras unos segundos de vacilación, dirigieron sus pasos cansinos en la dirección donde yo quedé paralizada. Me pareció que me observaban, pero tres pasos después confirmé que sus ojos no eran más que inexpresivas cuencas vacías. El terror se adueñó de mi voluntad y mis piernas respondieron deshaciendo el poco camino recorrido. Solo cuando mi espalda besó demasiado pronto la puerta cerrada, tuve conciencia de que las paredes se estaban acercando, y que en cuestión de segundos el espacio se había reducido notablemente. Fue entonces, para colmo de mi angustia, cuando las niñas empezaron a entonar una canción ininteligible sin interrumpir su aproximación. Sin poder hacer nada por zafarme, esperé impaciente, sudando olor a miedo, hasta que tuve aquellos rostros espectrales a la altura de mi pecho. Durante unos segundos interminables permanecieron frente a mí, alzando gradualmente la voz, haciendo que el ritmo de sus voces me helara los huesos. Una de las niñas izó su brazo izquierdo con la lentitud de un predador al acecho, y cuando sus dedos enclenques se acercaron a mi rostro cerré los ojos tan fuerte como pude esperando sentir el tacto glacial.


Desperté sobresaltada y con tal desconcierto, que tardé bastante en atinar a pulsar la tecla que silenciaba el estridente aparato que me devolvió a la consciencia. Cuando logré incorporarme todavía me temblaba el cuerpo aunque no era la primera vez que tenía aquella espantosa pesadilla desde que, una semana atrás, me habían comunicado que el expediente de adopción fue resuelto favorablemente. Aquella mañana me duché con agua tibia y tomé una taza de café sin azúcar aún con el albornoz puesto y una toalla envolviendo mi cabeza mientras me concentraba en la idea de que, en apenas dos horas, la paz obligada de mi casa y mi vida sería desbaratada. La ilusión por el encuentro tan esperado me enervó repentinamente, y aunque intenté tranquilizarme, no conseguí más que levantarme sin acabar el café, y acicalarme con la prisa de una novia torpe. Media hora antes de la acordada entré por la puerta principal del orfanato, una menuda mujer uniformada me acompañó hasta una sala desierta. En cinco horas de espera y diecisiete minutos de reloj me anunciaron, con nombre y primer apellido, que la hija que no parí me estaba esperando. Crucé el pasillo con la emoción que me sala las mejillas y entré en aquella habitación sosteniendo el aire en los pulmones. Allí estaba ella, la niña del aparato en la boca, la que guardaba un escorpión vivo dentro de una caja de zapatos.

jueves, 12 de febrero de 2009

Sunscreen

Composición:
Este vídeo contiene; 20 mg. de consejos, 10 mg. de verdad, 12,5 mg. de sabiduría, 18 gm. de optimismo.

Indicaciones:
Tratamiento del desánimo crónico. Dolor de alma y pesimismo inventado.

Contraindicaciones:
Alergia a las buenas vibraciones y a las intenciones positivas.

Precauciones:
En pacientes de riesgo se han manifestado alteraciones en el ánimo y cierta dependencia.

Posología:
Sunscreen se administra vía visual. La posología media recomendada es una vez al día durante los procesos más graves.

Advertencias:
A mí me enganchó hace mucho tiempo, y todavía no me cansa verlo. Ustedes lo disfruten.


lunes, 9 de febrero de 2009

Mi niña

Anoche vino a verme de nuevo. Por momentos tengo miedo a que la intensidad y la rapidez de los latidos que acompañan al bombeo de mi corazón, lo expulsen de mi cuerpo, sin embargo sus visitas aplacan mi angustia y hacen brotar desde algún rincón remoto de mi ser una ilusión lastimosa e irreal. Acercó su carita de ángel a la mía y pude sentir su presencia aún con los ojos cerrados. Los abrí con dilación por el miedo a no encontrarla, pero al fin estaba allí, mirándome atentamente con sus ojitos color esmeralda. Sonrió dulcemente cuando supo que la había visto y alargó su brazo desnudo para rozar mis labios con las yemas frías de sus delicados dedos. Mi lágrimas no tuvieron freno, y las que quedaron rezagadas rodaron sin pausa en el siguiente parpadeo. En el segundo que tardé en abrir mis ojos, Marta volvió a desaparecer, dejando en el aire su inconfundible aroma, mi pecho henchido de dolor y la esperanza de volver a verla.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Esta sí que es la Historia de Amor más corta jamás contada.

Me pregunto cómo será de vacía la sensación resultante de un minuto de amor y cómo de melancólicos los minutos que le seguirán, cómo de triste enamorarte de una mirada que no volverás a ver, de una sonrisa que no volverás a disfrutar...decididamente, ni el amor entre Abelardo y Eloísa, ni el de Romeo y Julieta , ni siquiera el de Pedro I de Portugal e Inés de Castro pueden compararse a la tragedia de enamorarte, en en el vagón atestado de cualquier metro, de una persona desconocida, por el tiempo que tarda en alcanzar la siguente parada.

domingo, 1 de febrero de 2009

Nostalgia



¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados

pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros

la válida la única
nostalgia es de tu piel.



Mario Benedetti.