miércoles, 4 de noviembre de 2009

Reír por no llorar...

Y es que no es para menos. La tasa de paro hace tiempo pasó a la zona de alarma, teniendo en cuenta que, para más inri, ya está paliada por una gran cantidad de trabajos precarios. Hipotecas de 40 años que pronto no podremos pagar, aderezado con el aumento de impuesto que aminorará, aún más, nuestro poder adquisitivo. Para colmo de males, cada día nos enteramos de un nuevo caso de corrupción política. ¿Puede la situación tornarse más frustrante?. No me digan que no es para llorar hasta llenar pantanos...menos mal que Forges ya encontró el contrapunto humorístico a tanta calamidad. Ustedes lo disfruten.






17 comentarios:

Buscador de buscadores dijo...

jajajajaja

vaya si me he reído...

gracias Carmen.

ALE. dijo...

A tu pregunta Carmen yo te digo que si:venite para Argentina y verás.
Por suerte apareció Forges justo a tiempo para amortiguar.

Un abrazo.

Adolfo Payés dijo...

jajaj tienes toda la razón que es mejor reír..


Gracias por compartirlo..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos...

genialsiempre dijo...

Este Forges siempre brillante con su fino estilo.

José María

VCC Dialogotomía dijo...

Mira que os dije: ¡¡Estudiar una oposición!! Y ná, ni caso. Yo era currito de 12 horas al día, sin tiempo para un café y vi el percal. La salida: que me alimente señor Estado, que siempre estaré mejor cuidado.

De cualquier modo, aquí no se salva nadie. Los curritos sois los que nos pagáis a los funcionarios y como falléis vosotros, nosotros vamos detrás.
Ya estamos viendo los recortes, no creáis. Hace cuatro años que no sale ni una plaza en bomberos y cada vez somos menos. Se han jubilado un montón. El material empieza a escasear y los salarios han sido congelados. Se están incumpliendo los acuerdos firmados años atrás...etc, etc.
Y yo no me quejo, pues aún así, gozamos de una condición privilegiada, que no nos ha sido regalada, pues bien nos dejamos los codos y la sangre por mucho que una gran mayoría nos tenga una envidia de muerte.
Ya sabemos cómo es este país.

Saludos y que paguen sus hipotecas.

Tomasson dijo...

ojalá la vida fuese siempre tan fácil de digerir como lo hace ver este genio. Un beso

Ana Márquez dijo...

Yo con Forges, y leerte a ti de vez en cuando, voy tirando :-)

Un besazo, guapa

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pues llegará el momento de los llantos, como todo en la vida jajaja
Así, que mientras tanto riamos todos juntos.

Saludos y un abrazo.

Equilibrista dijo...

donde son las reuniones esas que necesito terapia...

aunque más bien me siento como el de la 1ª viñeta...

grande forges... nunca me cansaré de decirlo...

Alfredo. dijo...

Disculpa por motivos de tiempo, después leeré. Me encontré con tu blog y quise hacerte una recomendación:

Pelicula: Dulce Noviembre.

Libro:
Si pudieras verme, Cecelie Ahern.
Como agua para chocolate, norecuerdo.


La proxima visita prometo ller, beso!

Esencia de Mujer dijo...

Nunca es malo reirse de auqello que muchas veces nos hace llorar.
muy bonito tu blog , y gracias por tu comentario , siempre es lindo recibir bonitas palabras.
nos seguiremos atravez de la blogosfera, un mundo que estoy conociendo y que me tiene igual que a un recien nacido, facinada y con ganas de saber mas .

Alfredo. dijo...

Me gustó mas la segunda fotografia!
Me han hablado de aquella pelicula, ojalá ogre verla antes de morir. No queres acompañarme? :) Prometo no morder y que te haré un exquisito café!

Felipe Sérvulo dijo...

No me gusta especialmente Forges, pero tengo que reconocer que aquí ha dado en la diana.
Gracias por traerlo.

clara dijo...

muy buenos, jeje. pero muy triste, eso es reirse por no llorar.

salvadorpliego dijo...

Mejor reir, definitivamente... jajajajaja

Un gusto estar en tu blog.
Saludos.

Anónimo dijo...

Se nota q es sobrina de un lumbrera de la isla, lo lleva en los genes, recuerdo a pupa...?

Cele dijo...

Las penas con humor son menos penas, al menos nos dan fuerzas para sobrellevar las adversidades a las que nos enfrentamos en esta epoca dificil. Hay algo que todos debemos de tener en cuenta, cuando las cosas se ponen feas, y aunque nosotros estemos bien, tarde o temprano nos afectan a todos. Un cordial saludo