jueves, 23 de septiembre de 2010

Tardes televisivas


En la primera sala una enjunta mujer teñida de rojo sostenía una rata por la cola y se la acercaba repulsivamente a la boca, entonces de la de mi primo salió un ruido que bien podría haber sido una tos o una arcada;

-"que azco quillo, vamonó de aquí".

Al otro lado estaba el pirado del coche que hablaba, demasiado fantástico, y dos puertas más allá, un grupo de energúmenos en semicírculo discutían a gritos sobre algo que nosotros, ni ellos, entendíamos. Aquella tarde nada nos gustaba.

"Vamono tío, ezto eh un tramojo"- y yo le hice caso a mi primo, que para eso es mayor que yo.
Nos colocamos frente de la cristalera por dónde habíamos entrado, y con medio paso atrás conseguimos el impulso para saltar sobre el sofá de la salita antes de que llegara mamá con la merienda, ella odia que nos metamos en la tele.

13 comentarios:

genialsiempre dijo...

Quilla, ¿que es un tramojo?, eso a los de madrid necesitamos que nos lo traduzcan.
Pero no sabes lo que me gusta leer lo que escribes

tangai dijo...

Menol mal que salieron del televisor, se impuso la sensatez.

Original, como siempre escribes.
Un abrazo, Carmen.

Equilibrista dijo...

Qué guaaaayyyyyyy!!!! xD ya me gustaría a mí meterme en la tele... me he visto a mí en el relato como si yo fuera el primo chico...

qué fuerte es el embobo que provoca la tele... aysss, pero echo de menos las cosillas de aquellos años: uve, el coche fantastico, gijoe, las tortugas ninja... lo que más echo de menos es la inocencia, gracias por abrirme una rendijita hacia ella

deivid

Pedro dijo...

Muy bueno Carmen. Yo tengo más de un sobrino al que hay que sacar por la oreja de la tele; ni la merienda consigue sacarlos.

Besos.

Cele dijo...

Por un momento me he imaginado cruzando el cristal de la tele y puff me ha entrado un temblor de piernas…. ¡Con la de cosas que hay en la tele!
Un beso y gracias por este derroche de imaginación

Jose Ramon dijo...

Un buen derroche de imaginación.
Por un momento e visto la figura de mi hijo (ese que para despegarlo de la tele tengo que andar a chanclazos)

Carmen dijo...

Muchas gracias José María, Chari, Deivid, Pedro, Cele, Jose Ramón, tenéis la gloria ganada por entreneros a leer chalauras de ésta índole. Gracias de corazón, no puedo negar que me encanta que me visitéis.

José María, tramojo viene a ser como...eso, una porquería, que no vale nada. Me gusta mucho esa palabra y aunque existe no significa eso ni mucho menos, pero ya tu sabes que nosotros utilizamos el rae a nuestro antojo.

Gracias otra vez, mil besos.

Dani7 dijo...

yo hubiera llamado al equipo A, seguro que los hubiera metido en verea,
Me acuerdo que cuando se averiaba la Telefunken que tenía mi madre en blanco y negro, me creía el ser más desgraciado del planeta.

Buen texto, un besito

evatm1@hotmail.com dijo...

yo antes entraba a veces, pero desde la Belén Estebán ya ni me asomo
me encanta esa palabra, ramajo, mojarra, tramojo...la apradino

Buscador de buscadores dijo...

JaJAja, historias de la caja tonta...

La que tengo ahora enfrente, es mucho más lista y aún más peligrosa.

Genial.
Besos.

Gitana dijo...

Hemos cambiado la caja tonta por estos bicharracos de la información,...y ahora anhelo ser una niña dibujada y animada que ve todo de colores y risas.

Muy bueno Carmen, y adopto el tramojo, me encantaaaa!

Besos, primor!

Anónimo dijo...

Por sí os interesa; Ya se han publicado las dos primeras novelas del género gótico (vampiros, licántropos, angeles, demonios y otros seres) de una escritora novel española: María Jesús Almendro Sánchez.

*-LA ORDEN DEL VAMPIRO
+-NESUFERIT, LA SEMILLA DE BELIAL

En: http://ladymacbeth.bubok.com/

María Dolores dijo...

Pues chica, como de costumbre, he tardado en leerte y no es porque no me guste como escribes, sino por todo lo contrario, espero a un momento que realmente me apetezca sumergime en ese mundo que tenemos a nuestro alrededor y que pareces dibujar en un lienzo al describirlo con tan poquitas palabras. Como a otros me has hecho sentir niña, pero claro, fuí niña antes que la mayoría y al menos en casa nos tenían controlados. No veas como he disfrutado con Valentina, el Capitán Tan, Locomotoro y demás, imagino que a la mayoría no les suena. Yo miro la tele pero no la veo, es como una costumbre pero no me consigue enganchar nada. Es una lástima que el principal medio de difusión de cultura esté así pero cambiará, nada es para siempre. Creo sinceramente que esos niños de hoy algún día van a demandar cosas auténticas, risas, emociones y algo de cultura.

Y nada, me voy a ver mis ratas, pero sin mirarlas.

Saludos a todos.

Tú como siempre increíblemente transmisora de emociones, capacitada para concentrar todo un mundo en un trocito de escritura.

Creo que eres genial.

Besos,

Loli.