miércoles, 18 de marzo de 2009

Si supiera escribir versos...

Si supiera escribir versos podría desmenuzar la parte más sombría de mis pensamientos, podría explicar esas inexplicables emociones que a veces me apresan, escribir sobre esos sentimientos que aún no tienen nombre. Seguro que si supiese escribir poemas, sabría encontrar las palabras adecuadas para describir lo que hoy encuentro indescriptible.
Por más que lo intento, mi cabeza no logra más que murmurar ideas abstractas, y mis manos en respuesta sólo pueden balbucear en un mar de dudas unas historias que no me pertenecen, unas emociones que no siento.
Porque aún no lo logro, no tengo más remedio que dejar que ocupen mi espacio quienes sí tienen esa destreza.
Aquí os dejo un poema de Jovellanos que describe con gran maestría el sinsabor del amor no correspondido. Ustedes lo disfruten.



[SONETO PRIMERO]
A CLORI

Sentir de una pasión viva ardiente
todo el afán, zozobra y agonía;
vivir sin premio un día y otro día;
dudar, sufrir, llorar eternamente;

amar a quien no ama, a quien no siente,
a quien no corresponde ni desvía;
persuadir a quien cree y desconfía;
rogar a quien otorga y se arrepiente;

luchar contra un poder justo y terrible;
temer más la desgracia que la muerte;
morir, en fin, de angustia y de tormento,

víctima de un amor irresistible:
ésta es mi situación, ésta es mi suerte.
¿Y tú quieres, cruel, que esté contento?




Gaspar Melchor de Jovellanos

4 comentarios:

genialsiempre dijo...

A uno solo se le ocurre al leer estos versos que si algún día escribiese así....podría morir de felicidad.

José María

Pedro dijo...

Comprendo tu sentir al leer versos así, pero tengo que decirte que en tu prosa se esconde mucha poesía que también dejan ver muchos sentimientos (aunque éstos nos hagan temblar a veces).

Un saludo.

Equilibrista dijo...

Versos y metáforas difíciles de ver escondidas en el mundo, esperando a ser compuestas...

Lo mismo digo yo, si supiera escribir versos, pondría nombre a lo que siento en mi interior...

lasestacionesdetuausencia dijo...

Y ocurre, como Martín pescador, a veces, volvemos con la cesta vacía. Tu tienes la magia de enamorar a las palabras, suerte con tu romance, nos encontraremos en el camino.
Saludos